Cuando las vecinas le preguntaban qué había ocurrido con sus brazos contaba que se los entregó en África a un león, ansioso por devorarle, para poder escapar. En el bar de la esquina decía habérselos dado al mequetrefe que plagiaba sus obras, para que así pudiera firmarlas con sus propias manos. En las tertulias del café teatralizaba todo aún más y a diario inventaba historias nuevas. Nadie sabía qué le había pasado, ni tan siquiera él quería recordarlo. Al acabar el día, cuando llegaba al cuarto de su pensión, lloraba desconsolado por no poder abrazar más a su amada.
Las fotos que cuelgo en este blog son sólo una excusa para mostrar todos aquellos lugares y personajes que por un motivo u otro más me atraen de esta ciudad caótica llamada Madrid. Si quieres seguir leyendo mis historias puedes hacerlo aquí: http://en99palabras.blogspot.com.es/
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lunes, 25 de noviembre de 2013
sábado, 23 de noviembre de 2013
Encerrado en la ventana
La foto está tomada en la zona de Lavapiés. No sé por qué pero al tomarla me recordó al microrrelato "El jorobado" de Ana María Matute
El Jorobado
El niño del guiñol estaba siempre muy triste. Su padre tenía muchas voces, muchos porrazos, muchos gritos distintos, pero el niño estaba triste, con su joroba a cuestas, porque el padre lo escondía dentro de la lona y le traía juguetes y comida cara, en lugar de ponerle una capa roja con cascabeles encima de la corcova, y sacarlo a la boca del teatrito, con una estaca, para que dijera: "Toma, Cristobita, toma y toma", y que todos los niños se riesen mucho viéndole."
lunes, 18 de noviembre de 2013
Instantes
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| La foto está tomada de Internet |
Sus miradas tiernas eran para la chica, con cara de niña mala, que cada mañana viajaba frente a él en el metro. Sus palabras cálidas las guardaba para su compañera de trabajo, una de esas mujeres que harían perder la cabeza a cualquiera. Los whatsapp más picantes siempre iban dirigidos a la novia de su mejor amigo, y la camarera del bar donde comía a diario era la receptora de sus besos más apasionados. Al llegar a casa se sentaba con su mujer frente al televisor y recordaba que los mejores momentos del pasado siempre estaban relacionados con ella.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Racionando el hambre
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| (La foto está tomada en la Plaza de las Descalzas) |
Hace una semana volvieron a recogerle moribundo del banco donde suele dormir. Aunque esta vez no fue por ansiedad, ni frío, ni tan siquiera por el vino peleón. En el hospital le han mimado, le han quitado la roña que ya era como su segunda piel y sus barbas a lo Valle-Inclán, pero sobre todo el hambre. Ayer, al darle el alta, le han dado mil recomendaciones y han insistido en lo de hacer tres comidas diarias. Él, resignado, ha prometido intentarlo. Hoy, ha dividido en tres partes el café y el bollo que ha mendigado para el desayuno.
lunes, 7 de octubre de 2013
Volver a empezar
VOLVER A EMPEZAR
Cuando descolgó el retrato que presidía el salón sintió que había llegado el final. Era el momento de decir adiós a un montón de momentos vividos en su compañía. Muchos años de risas y alegrías, de júbilo y depresión quedaban a partir de entonces atrás. Guardó la fotografía en una bolsa y se dirigió hasta los cubos de basura de la esquina. Al llegar, a los pies del contenedor verde, otro retrato llamó su atención. Al acercarse, vio en él a un hombre maduro, con cara de buena persona, y comprendió que era el momento de empezar de nuevo.
Este es mi otro blog de microrrelatos: "Entre vueltas de tuerca"
lunes, 30 de septiembre de 2013
La cantinela del lunes
Con esta historia participo en el concurso de Microrrelatos "Cuentos para el andén". El micro debía contener en el texto la frase "desde el andén". Todo aquel que lo dese puede registrarse en el club de escritura Fuentetaja y votar sus microrrelatos favoritos hasta hoy 30 de septiembre. https://www.clubdeescritura.com/convocatoria/ver/anden/1895
LA CANTINELA DE LOS LUNES
Cada lunes baja al metro y comienza a buscar por las estaciones. Siempre elige ese día porque sabe que es cuando hay más personas hastiadas. Unos de sus relaciones personales, otros del trabajo miserable con el que malviven, los más de seguir con la mierda de vida que les ha tocado en suerte. A él con los pocos centímetros que hay desde el andén hasta las vías le sobra. Serán solo dos segundos y alguien dejará de sufrir. Después se alejará escuchando la cantinela que suele dejar tras él: “Por causas ajenas a metro se encuentra suspendido el servicio…”
P.D. Os dejo el enlace al último microrrelato publicado en mi otro blog: "Entre vueltas de tuerca"
viernes, 13 de septiembre de 2013
Por causas ajenas
Cada mañana la veía en el andén y quedó atraído por su belleza y su semblante misterioso. A diario intentó que sus miradas se cruzasen pero no lo consiguió hasta aquella mañana. Al llegar a su altura ella le miró y con cara triste levantó la mano y le saludó. Pero no fue un saludo sino una despedida, portada de todos los periódicos. Aquel día la línea C-15 quedó suspendida “por causas ajenas a Renfe” y desde entonces él sigue en tratamiento psicológico sin explicarse por qué lo hizo, y seguro de que jamás volverá a conducir un tren.
lunes, 9 de septiembre de 2013
En el vagón de enfrente
(El siguiente microrrelato está inspirado en la fotografía que acompaña a esta entrada. Se trata del reto "Viernes creativo" del blog "Escribe fino")
El miércoles pasado la vi por primera vez. El tren paró en Orcasitas, y al levantar la mirada del periódico noté que en el vagón de enfrente una muchacha rubia me observaba fijamente. La casualidad hizo que los dos días siguientes volviera a verla, de idéntica forma, y así se fue creando entre nosotros un vínculo, alimentado por miradas y sonrisas furtivas. El viernes me cambiaron de turno en la empresa y apenado creí que ahí acababa todo. Sin embargo el lunes, otra vez en Orcasitas, los trenes se cruzaron y allí estaba ella. Ayer acudí al médico y entré a trabajar más tarde. Y me la crucé de nuevo. Intrigado, hoy he decidido tomar el tren dos horas antes y he vuelto a encontrármela. Por primera vez me he levantado del asiento, he ido hasta la ventana y me he fijado más en ella. Al ver el título del libro que estaba leyendo, y su sonrisa fofa, la atracción ha dado paso a un sudor frío y un dolor punzante en el pecho.
Si quieres leer más historias como ésta, puedes visitar mi otro blog de microrrelatos: "Entre vueltas de tuerca"
martes, 23 de julio de 2013
Círculos viciosos
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| (En esta ocasión la foto no es mía. Está tomada de "El País") |
Se sentó junto a la puerta y esperó a que una hornada nueva irrumpiera. Quizás en esta remesa estaría la mujer de su vida. Al entrar la marabunta al tren, sus ojos se clavaron en una muchacha rubia y se enamoró al instante. Tardó una estación en lograr contacto visual y otra más para hablar con ella. A la tercera se cogieron de la mano y a la cuarta se besaron. En la quinta empezaron las discusiones y en la sexta ella decidió bajarse. Apenado, se sentó junto a la puerta y esperó a que una nueva hornada irrumpiera.
miércoles, 12 de junio de 2013
Ganadores VII Certamen de relatos Renfe
Ya están publicados los ganadores del VII Certamen de relatos breves de Renfe. A continuación os los dejo aquí para que podáis leerlos. A ver si después de este largo parón vuelve el blog a despertar.
UNIVERSOS.
Carlos Martín Arteaga
Un rumor lejano que va convirtiéndose en nítido traqueteo. "El de las siete catorce", se dice Octavio, "el que lleva a la ciudad". Y adivina los innumerables trabajos: oficinas, obras, comercios... que aguardan a los viajeros.
Nuevo rumor. "Las ocho cuarenta. El de la sierra". Y descubre con los excursionistas senderos, lagunas y picachos.
Una jornada más imaginando otras vidas, disfrutándolas. Diecisiete años ya.
Las veintitrés cero nueve. El último. El del beso nocturno, el descanso urgente, los sueños acelerados.
Diecisiete años viviendo al rítmico vaivén de los trenes, tejiendo universos.
Diecisiete años postrado en esa misma cama.
PARÉNTESIS.
Aranzazu Pasero
Era su momento. Cada mañana se subía al tren, se sentaba junto a una ventana y en ese instante comenzaba a viajar por las páginas del libro. En esos treinta minutos no era madre, ni esposa, ni hija, no tenía jefes, obligaciones ni preocupaciones .Y ese momento de desconexión era lo que necesitaba para afrontar el día. Por eso cuando aquella mañana oyó una conocida voz que se dirigía a ella amistosamente alegrándose de la coincidencia , supo que a partir de entonces tendría que madrugar más para poder seguir perdiéndose en el viaje.
NO ME ARREPIENTO.
Marina Segura Ramos
No, no me arrepiento. Te abandoné con un fuerte portazo después de 20 años de convivencia gris y recuerdo que me dijiste con muy malos humos: en unas semanas darás marcha atrás. Sin embargo, hoy te puedo asegurar que nunca cambiaré al maquinista de RENFE por tu anodino volante, las veloces vías por tus malhumoradas frenadas, ni el paisaje de encinares, rapaces, ciervos y arroyos por el de mujeres y hombres con la mirada clavada al frente, ocupados con el maquillaje, el móvil o las interioridades de sus narices. Nunca regresaré a tu lado, "querido" coche.
jueves, 16 de mayo de 2013
VII certamen de microrrelatos "El tren y el viaje"
La Gerencia de Cercanías de Madrid, convoca el VII Certamen de Relatos cortos "EL TREN Y EL VIAJE" con las siguientes bases:
1. Podrán participar todos los autores/autoras mayores de 18 años, residentes en España.
2. Las obras deberán estar escritas en castellano teniendo una extensión máxima de 99 palabras incluido el título de la obra
3. Las obras deberán estar ambientadas en el Tren de Cercanías y todo lo relacionado con su entorno.
4. Cada autor podrá enviar como máximo una obra.
5. Las obras se enviarán a través de la página web de Renfe del 30 de abril al 26 de mayo de 2013 (ambos inclusive).
Si deseas ampliar esta información, puedes visitar el siguiente enlace:
miércoles, 24 de abril de 2013
La narradora del Retiro
Chiti HernándezMartí se sentó en un banco, bajo la fronda del Parque del Retiro, y respiró hondo el aire verde.
Cerró los ojos.
Cuando los abrió, a su lado había un enano.
El enano se presentó: era torero. Ella imaginó el tamaño del toro y se le frunció la cara.
-Te ves muy triste -dijo el enano. Y pidió, exigió:
-Cuéntame.
Ella negó con la cabeza, pero el enano insistió:
-No seas desconfiada, Blanca Nieves.
Y Chiti murmuró el primer nombre de hombre que se le pasó por la cabeza, mientras pensaba en lo dura que debía ser la vida de un enano torero. Y entonces, inventó:
-El muy golfo se ha aprovechado de mí.
A medida que su cuento se iba convirtiendo en novela, este perdulario me golpea, me maltrata, me llama puta y pocacosa, Chiti sentía cada vez menos pena por el enano y más pena por ella, pena y lástima por ella que para entonces ya estaba embarazada de aquel embustero casado y con hijos, cómo pude hacerle eso a mi novio que es tan bueno, pobrecillo mi ángel que no se merecía esto, y ahora mi madre se ha enterado de todo y me ha echado de casa y he perdido el trabajo y no sé qué será de mi vida, no conozco esta ciudad, no tengo a nadie, me cierran las puertas...
El enano callaba, abrumado, y se miraba los pies, que colgaban en el aire. Chiti temblaba de frío, aunque era pleno verano, mientras un arroyito de auténticas lágrimas se desprendía de sus ojos y atravesaba el parque, hacia el lago donde navegan los barcos de remo.
lunes, 22 de abril de 2013
El mago Cándido
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| (La foto está tomada en El Retiro) |
Conejos que desaparecen en chisteras; billetes que aumentan de valor al pasar por sus manos; cuerdas que se rompen, se juntan y vuelven a romperse; cuerpos que se desmiembran cuando el serrucho pasa por ellos; barajas que siempre muestran la carta que elegiste; palomas que surgen de la nada… La actuación de Cándido se ha convertido en el número estrella del espectáculo, pero aun así no puede evitar que las lágrimas se le escapen al terminar la función. Cada noche, cuando todo acaba, sufre al comprobar como su magia de nada sirve ante las piruetas de Brigitte, la trapecista.
sábado, 30 de marzo de 2013
El delirio es puntual
Microrrelato de Rocío Álvarez Marín
Por la acera del Café Gijón pasa todas las mañanas, a las once y diecisiete en punto, una mujer que está loca.
Hoy no ha pasado, y un hombre cuerdo se ha preguntado si acaso el loco no será él, que hace quince años que acude al Café a desayunar, cada mañana a las once, sólo por verla pasar.
lunes, 18 de marzo de 2013
Las sirenas del Retiro
Para acompañar a estas dos sirenas del estanque del Retiro nada mejor que este microrrelato de Julia Otxoa.
Canción de cuna
De noche, acostada en mi cama, poco antes de entrar dulcemente en el sueño, me gusta escuchar las sirenas de los grandes barcos deslizándose por el mar, saludándose entre ellos o anunciando su entrada a puerto, como sereno lenguaje de entrecruzadas luces y sonidos a través de la oscuridad. Lenguaje cuyos códigos desconozco, pero cuya melodía llena mi ánimo de paz. Conocer que en la ciudad donde vivo nunca tuvo mar, no disminuye un ápice cuanto siento.
viernes, 8 de marzo de 2013
Sincronía
(La imagen la tomé ayer en la calle del Espejo, al lado de Ópera)

"Estaban tan acostumbrados a latir juntos que el día que se
paró el corazón del abuelo, al poco el de la abuela se desajustó sin remedio."
Microrrelato de Sara Nieto
jueves, 7 de marzo de 2013
Número 14 de Cuentos para el Andén
Os dejo el enlace al número 14 (marzo de 2013) de la revista Cuentos para el Andén. Por desgracia a partir de este mes la revista solo podrás encontrarla en formato digital. Si quieres leer este número pincha aquí.
viernes, 1 de marzo de 2013
Asfixia
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| (La foto está tomada en un comercio cercano a la Plaza del Dos de Mayo) |
Para acabar la semana os dejo con Asfixia de Juan José Millás.
Asfixia
Busco un libro que me salve la vida, aunque no figure entre los diez mejores del año. Desesperado, entro en la Fnac a la caza de un libro que me salve la vida. Arrastro la desesperación desde la Casa del Libro y sigo con ella hasta La Central, la nueva tienda de los alrededores de Callao. Un libro que me salve la vida, pero del que no me haya hablado nadie todavía, que no haya salido en los periódicos, que no se encuentre entre los diez mejores del año, quizá que ni siquiera se haya publicado, aunque misteriosamente esté ahí, para mí, y nos reconozcamos al instante.
Con la desesperación intacta, abandono la zona y bajo al metro donde una pareja de adolescentes, junto a la máquina expendedora de billetes, se salvan la vida el uno al otro a cuchilladas, si sus lenguas fueran dos cuchillos. Eso es salvarse la vida con desesperación, me digo, mientras la máquina me da un sablazo. Ya en el tren, una mujer ecuatoriana observa con desasosiego la pantalla del móvil a la espera de una llamada, de un mensaje, de un whatsApp que le salve la vida. Y estos que ahora entran a tocar la guitarra están pidiéndonos en realidad que les salvemos la vida. Arriba la gente hace cola frente a los establecimientos de Apuestas y Loterías del Estado para adquirir un décimo, otro, ahora el del Niño, que les salve la vida.
Sálvame la vida, suplican a la lotera, pobre, que despacha la suerte ella misma con el agua al cuello, sin atreverse a gritar socorro por si el socorro estuviera contemplado en la Reforma Laboral como causa objetiva de despido. Hasta los maniquíes de los escaparates, asmáticos perdidos, te piden con desesperación que les salves la vida. Me salve usted la vida, por favor, gritan disimulando el ventolín. Llevamos aquí desde las siete, dice alguien, sin especificar si de la mañana o de la noche, desde la siete, insiste, y no me salva nadie de esta jodida ciudad de un millón de muertos, que decía el poeta.
lunes, 25 de febrero de 2013
Desnuda en la pecera
Cuando las luces se apagan, y la sala queda a oscuras, comienza su ritual. Primero se retoca el pelo y después va limpiándose la cara, los brazos, el pecho, las piernas, dejando para el final culo y pubis. Cuando al fin se siente limpia, espera a que las horas pasen y vuelvan a abrirse las puertas. Entonces se tumbará en escorzo, haciéndose la dormida, e intentará disolverse en la piedra mientras aguanta otro día más el manoseo de la clientela que disfruta de su cuerpo marmóreo e inerte saboreando un café en “La pecera” del Círculo de Bellas Artes.
Para aquel que no sea de Madrid, o no conozca el Círculo de Bellas Artes le recomiendo este enlace para que pueda entender mejor el microrrelato. Me queda pendiente otra entrada para contar la historia de esta estatua.
domingo, 10 de febrero de 2013
Número 13 de Cuentos para el Andén
Ya llegó el nº 13 de Cuentos para el andén, tu revista gratuita de relato breve. App de Apple y pdf aquí: http://www.grupoanden.com/14022/index.html . Muy pronto en Android. A disfrutar.
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