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martes, 15 de mayo de 2012

San Isidro Labrador

Como este año no he podido acercarme a La Pradera tendré que conformarme con repasar fotografías que hice allí otros años.





jueves, 3 de mayo de 2012

Tú sí que chotis


Si eres de los que saben clavar bien los tacones, o de las que saben desplazar los pies apúntate esta fecha: 12 de mayo (sábado). Con motivo de las fiestas de San Isidro, el Ayuntamiento de Madrid ha organizado un certamen para descubrir a las jóvenes promesas del chotis. Se llama "Tú sí que Chotis" y se celebrará el día en Las Vistillas. 

Con Olga María Ramos como maestra de ceremonias,"Tú sí que Chotis", como si fuera "Tú sí que vales", o cualquier concurso similar, contará con un jurado profesional y premios de 1.000 euros para los ganadores y 300 para los finalistas en las categorías de Interpretación Musical y Baile y Coreografías. Se valorará la calidad interpretativa y musical así como la originalidad, el vestuario o el maquillaje.

sábado, 9 de agosto de 2008

200 días

Hoy, 9 de agosto, este blog cumple 200 días. Por ello, para celebrarlo me permito cambiar el registro habitual del blog para rescatar el Pregón que en el San Isidro del 2005, Joaquín Sabina pronunció en el balcón de la Casa de la Villa ya que refleja muchas de las cosas que he ido trayendo aquí, y otras que están por venir.

Madrileños, madrileñas,
señoras y caballeros,
gigantes y cabezudos,
Isidros y forasteros,
ciudadanas, ciudadanos,
gatas, gatos corraleros,
mantoncitos de manila,
chulapos, organilleros,
maripepas, hilariones,
merengues y colchoneros,
(sin olvidar al Getafe
ni al Rayo que va subiendo):
escuchad lo que un farsante,
andaluz y madrileño,
viene a deciros con aire
de cuplé más que de verso.

Hoy pregono en esta villa
que fue corte y sigue siendo
a pesar de los pesares
cuna de un rubio heredero.

Aquí nacieron mis hijas,
aquí, en mitad de un concierto,
comprendí que no era un bulo
aquel "de Madrid al cielo".

Rumanitas mal casadas,
balseritos caribeños,
candombe subsahariano,
polkita telón de acero,
mulatita ultramarina,
indios, moros, chinos, negros,
quiero decir, bienvenidos
a este Madrid tan moderno,
a este Madrid tan antiguo
con pasaporte europeo.

A la hora de la farra,
de corazón os deseo
que brindéis por san Isidro,
santito de los ateos
que camelando angelitos
se escaqueó del currelo.

Desde este balcón os pido
que paséis por un momento
del baranda y el marido,
del desamor y el dinero,
de Ubriques y de Pantojos,
de Rajoy, de Zapatero,
de los buenos y los malos,
del talante y del pateo,
(sin mentar a doña Espe
que conspira entre pañuelos
de seda con Gallardón
por ver quién levanta el vuelo).

Compañeritos de brega:
perdonad mi atrevimiento
de exigir buenas maneras
a oposición y gobierno.

Aunque nos den olimpíadas
y robóticos recreos
y parezca Babilonia
el foro siempre fue un pueblo
con glorietas, bulevares,
con tabernas y museos,
con niños en cada calle
y en cada balcón un tiesto
y en cada verbena un schotis
y en cada zaguán un beso.

Sin olvidar santa Eugenia
ni el Pozo ni Atocha, el vello
del alma sigue de punta,
cuando estallan en mis sueños
los trenes de cercanías,
las vías del desconsuelo.

Coleguitas de la peña,
andaluces y extremeños,
gallegos, vascos, murcianos,
asturianos y manchegos,
cuando se acabe la fiesta
mejor que nos coja en cueros
jugando con la parienta
al más dulce de los juegos.

Bebed, bailad, disfrutad,
aplaudid a los toreros,
marcaos en las vistillas
el chispún de los abuelos,
subid a los coches locos
atropellando el invierno,
que corra el vino y la risa,
la amistad y el cachondeo,
enrollaos y pasaos,
por unos días al menos,
no sea que vuelva el tío Paco
con las rebajas de enero.

Huyan todas las tristezas,
las envidias y los celos,
colocaos, como dijo
aquel alcalde tan tierno,
trasnochad y no dejéis
de mover el esqueleto
con las Supremas de Móstoles,
con Revólver, con Rosendo,
con el Womad, con zarzuelas,
que la música es, pal cuerpo,
el licor más exquisito,
el más sabroso alimento.

Madrileños de aluvión,
a gozar que ya habrá tiempo
de volver a la oficina,
a la hipoteca, al barbecho,
a la fábrica, a la lluvia,
a la familia, al colegio.

Y, puestos a desear,
quiero deciros que quiero
para vosotros un mundo
más cómplice y más fraterno,
más solidario y feliz,
tabernario y nocherniego,
cachondo y despreocupado
de prejuicios y complejos
y una vida que sea vida
a la medida del pueblo.

Y me despido que es hora
de bailes y no de versos,
madrileños, madrileñas,
de tan cerca y de tan lejos,
enanos, grandes, medianos,
calvos con chupa de cuero,
punkis, raperos, castizos,
carrozas, pijos, roqueros,
acompañadme en el grito
que se me escapa del pecho

¡Viva la gente del foro!
¡Vivan las fiestas del pueblo!

domingo, 18 de mayo de 2008

Un día en la pradera

El pasado 15 de mayo se ha celebrado en Madrid la festividad en honor a San Isidro Labrador, un santo que, paradójicamente, a pesar de ser el patrón de todos los madrileños no tiene erigido en la capital ningún monumento importante que le recuerde. Las Fiestas van del 14 al 18 , y comienzan con el Pregón, al que le siguen durante esos días actuaciones musicales y culturales. De todos los actos quizás el más castizo de todos es la romería que se celebra en torno a la ermita situada en la Pradera de San Isidro junto al río Manzanares.

Allí los más castizos y castizas, con sus trajes de chulapos o sus vestidos goyescos, cumplen con sus "obligaciones": beber de la fuente de donde brota el agua milagrosa, solicitar las correspondientes peticiones al santo, asistir a la misa que oficia el cardenal de Madrid, comerse unas rosquillas "listas" (recubiertas de azúcar) o "tontas" (sin azúcar), y bailar un chotis. Otros nos conformamos con pasear por la zona, y cumplir sólo con algunas de estas tradiciones.

En la pradera se disponen infinidad de puestos en los que se pueden degustar berenjenas churros, gallinejas y entresijos, rosquillas o si lo prefieres paella, pollo asado o cualquier plato típico. Otros ya se llevan la comida ya preparada de casa y así poder disfrutar en la hierba de una tortilla de patata, unos filetes empanados o unos pimientos fritos.

Estas romerías se remontan a 1575, y fueron recogidas por Goya en su obra "La pradera de San Isidro" (1788) donde muestra una vista de Madrid desde la ermita el día de la romería. Desde antes de 1622, fecha en la que el labrador Isidro ascendió a la categoría de Santo, se le veneraba acercándose la Pradera junto al río Manzanares.

San Isidro nació en Madrid en 1082 y murió en 1172. La tradición cuenta que mientras el santo oraba, dos ángeles manejaban el arado labrándole la tierra. En una ocasión, cuando construía un pozo, su hijo cayó a él pero, por su intercesión se elevó el nivel del agua y quedó el niño flotando. También se dice que hizo brotar milagrosamente una fuente al golpear el suelo mientras araba. Sobre ese lugar, se levantó una ermita dedicada al santo en 1528 por mandato de la emperatriz doña Isabel, después de que el príncipe don Felipe hubiera recobrado la salud al beber agua de la fuente.

La iglesia que hoy existe fue reedificada en 1725 sobre las ruinas de la anterior ermita. Detrás de ella se asentó en 1811 el Cementerio Sacramental de San Isidro, y fue en las tapias de este lugar donde se produjeron numerosos fusilamientos durante la guerra Civil lo que provocó que durante años postreros esta celebración se realizara en la Casa de Campo.