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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Nadie es capaz de dejarse el coche en casa

Después de unos días sin publicar os dejo hoy con esta Carta al Director publicada en el 20 minutos el pasado lunes en la que un lector nos cuenta su visión personal sobre el enésimo fracaso del Día sin coches.


Ignacio Caballero
FRACASO DEL DÍA SIN COCHES

El pasado jueves 22 se celebró el Día sin Coches. La promoción del mismo y los actos para favorecerlo fueron nulos. Lógicamente fue un fracaso estrepitoso, porque ciudades como Madrid están hechas para los conductores, debido a que los políticos que las gobiernan los equiparan a votantes a los que no se debe molestar . Gente como yo nos enteramos del Día sin Coches en las noticias mientras cenábamos. Por favor, que vuelva Benedicto XVI a Madrid. Entonces se producirá el milagro de ver una ciudad amable con los ciudadanos y restrictiva con el contaminante vehículo privado. Quién fuera peregrino...

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿A quién entregarías tú la Gran Cruz del 2 de mayo?


El pasado lunes, con motivo de la festividad del 2 de mayo, se entregó en la sede de la Comunidad de Madrid la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo a distintas personalidades. Este año las distinciones han ido a parar al torero José Tomás, al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez; al catedrático y presidente de la empresa OHL, Juan Miguel Villar Mir; y a la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza, entre otros.

A propósito de la entrega de estas medallas os dejo con esta carta publicada ayer en el periódico “20 minutos” ¿Y tú, a quién le habrías entregado la Gran Cruz?

Agradecimiento
J. García Ruiz- Zorrilla.

Ante tanta personalidad que ha sido premiada, yo quiero dar mi particular medalla del 2 de mayo a otras personas también muy importantes: el trabajador que madruga cada día para ir a trabajar y sacar adelante a su familia, el héroe anónimo que arriesga su vida en su profesión, el que investiga y emprende. El niño y el estudiante, el que no tiene trabajo y está ya al límite de la desesperación y el anciano que olvidamos en alguna residencia. El inmigrante que vino aquí buscando un futuro mejor, ese chico que veo cada día durmiendo en el portal de al lado, la prostituta de la calle, la madre soltera, el toxicómano, el que sufre una discapacidad, enfermedad física o mental crónica. El excluido y olvidado, pero que pese a todo no se rinde ni pierde la esperanza. Y aquel que da su tiempo generosamente y voluntariamente para cambiar la situación de estas personas.

También al que es de otro país o religión, que vive con nosotros haciéndonos celebrar esta diversidad y mosaico cultural que disfrutamos en nuestra ciudad, de la cual podemos estar muy orgullosos. Quiero, en definitiva, agradecer y dar mi particular premio a todos los que conforman y hacen posible Madrid, el otro, el verdadero Madrid y a todos aquellos que intentan mejorarlo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

2010: una odisea en el Metro

Que el Metro de Madrid es uno de los mejores del mundo es algo que, en mi opinión, no alberga duda pero que tiene aún mucho que mejorar tampoco hay quien lo rebata. En este caso toca la de arena y si no sólo tenéis que leer esta carta publicada en la edición impresa de "El País" el viernes pasado y es que todo en la vida es mejorable y mejor no dormirse en los laureles.

2010: una odisea en el Metro
Ignacio Aguinaga


No sé cómo se llamará el fenómeno, seguro que tiene nombre: la repulsión que te produce un eslogan publicitario cuando el producto anunciado te ha jugado una verdadera mala pasada. Y mira que se gastan dinero los de la empresa pública Metro en anuncios. Es tanto lo que se gastan que se deben de haber quedado sin presupuesto para el mantenimiento de los ascensores. Solo superado, todo hay que decirlo, por las rampas de los autobuses de la EMT.

A las diez de la mañana del pasado 3 de noviembre me daba la vuelta en la plaza de Cristo Rey con mi coche adaptado en el que viajaba de pasajero mi hijo Diego, 22 años y en silla de ruedas. Era imposible aparcar en ninguna parte. No pasa nada. Teníamos tiempo para acudir a una cita médica en la Fundación Jiménez Díaz. Regresé a casa, dejamos el coche y nos fuimos en Metro. Lacoma-Islas Filipinas, línea 7, siete estaciones y el hospital a la vista. En Islas Filipinas surgió el primer escollo. El ascensor de salida a la calle no funciona. Lo mejor fue la recomendación del señor de la taquilla. Que tiráramos por las escaleras. Decidimos no llamar a los bomberos. No pasa nada, se vuelve a la estación anterior, Guzmán el Bueno, y desde ahí un paseíto. No me lo podía creer, el ascensor del andén fuera de servicio. Al lado, el anuncio de la arquitecta que llega puntual gracias a Metro. Tocaba retroceder otra casilla. En Francos Rodríguez la caminata era de órdago. Nos vinieron a buscar y llegamos a nuestra cita con hora y media de retraso. El médico allí estaba y nos atendió de maravilla. Menos mal.

De vuelta, con una mañana deslumbrante, le propuse a mi hijo llegar hasta la estación de Canal, la siguiente a Islas Filipinas, presentar la hoja de reclamaciones que nos habían proporcionado a la ida y volver a casa. Esto sí que fue bueno. Presentamos la queja a la taquillera, piqué dos billetes. ¡No me lo puedo creer! El ascensor de Canal tampoco funciona. Van tres y seguidos. Y la taquillera sin avisar. Jurando en arameo vino a socorrernos un señor con un walkie que llamó a un señor uniformado de seguridad. Con esa ayuda y pensando que al menos era bajar, llegamos al andén, estrechamos efusivamente las manos de nuestros benefactores y rezamos a todos los dioses para que el ascensor de Lacoma siguiera en funcionamiento.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Comiendo en la basura

Para hoy jueves os dejo con una carta publicada el pasado lunes en el 20 minutos. En ella se habla de un tema que está más presente de lo que nos creemos en nuestras vidas. Casualmente esta semana en el blog de Miguel y AnaPedraza había una entrada hablando sobre el mismo tema. Aquí os dejo el enlace. Además os dejo otro enlace relacionado, de una entrada mía que publiqué aquí hace un tiempo.


Tirar la comida a la basura
Sonia Pérez
El pasado fin de semana me disponía a pagar mi compra en la caja de un supermercado cuando vi que el paquete de fideos que llevaba tenía una abertura y se estaban cayendo todos. La señorita de la caja me dijo que no tenía importancia, que le diera el paquete roto y que ya lo tirarían. «¿A tirar? Estarás de broma», le dije. Pero no, no estaba de broma. Me dijo que todos los productos defectuosos se tiran a la basura. Solicité una hoja de reclamaciones y hablé con la encargada. Me explicó que si dan la comida a ONG o gente necesitada, los mismos empleados podrían deteriorar los productos adrede y, por supuesto, alegó que en todos los establecimientos es la política que se cursa. Sólo quiero que se sepa y que cada uno saque sus propias conclusiones al respecto.

P.D. También relacionada con esta entrada está la que he publicado hoy en mi otro blog titulada "Vicios que matan de hambre". Por allí os espero.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Gratis en el bus enseñando escote

Para hoy os dejo con una carta publicada, el lunes 11, en el 20 minutos en la que vemos otra visión del transporte público.

Mascarones en los autobuses
S.Gil

En otros tiempos, los galeones surcaban los mares llevando en su proa mascarones. Hoy en día, los galeones han dejado paso a los autobuses y sus mascarones de proa son aquellos ciudadanos que tras subirse en el autobús se quedan hablando con el conductor. No son consultas puntuales, son verdaderas tertulias en las que se llegan a añadir más mascarones según van subiendo.


Se oye de todo, desde el último partido de fútbol hasta la reforma laboral pasando por el "chico, es mi mujer, que la noto..." Les da igual que dificulten el paso al resto del pasaje y que nos pongan en peligro al distraer al conductor. Y hay de todo: ancianos, maduros, jovencitas que entran gratis por enseñar su escote al conductor... ¡Fíjense!. Cada bus lleva el suyo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Noche en blanco y mañanas negras

Para rematar la semana os dejo con esta carta, publicada en el 20 minutos de ayer jueves, en la que un lector nos ofrece otra visión de la famosa Noche en Blanco que se celebró la semana pasada en Madrid.

Eduardo F. González de la Torre
Como si los jóvenes necesitasen ser animados a trasnochar, el Ayuntamiento de Madrid se sacó de la manga hace unos años el invento de la Noche en Blanco, que pone la ciudad patas arriba. El barrio de las Letras, en el que vivo, se convirtió en una inmensa letrina, usada por aquellos que, al parecer, iban a disfrutar de cultura nocturna.

No, señor Gallardón, nuestros jóvenes no necesitan estímulos para pasarse la noche en blanco, pues es lo que suelen hacer los fines de semana. Lo que hay que promocionar es vivir la mañana. Y, aunque sea un día al año, enseñarles lo hermoso que es ver nacer el día en la Casa de Campo, el conceierto matinal de la Banda Municipal en el Parque del Retiro, un desayuno tempranero después de haber dormido ocho horas, las calles sin tráfico, el rocío del amanecer en el Jardín Botánico, un paseo por el Rastro...

Miles y miles de jóvenes se pasan la mañana del fin de semana durmiendo como ceporros, tratando de reponerse de la tralla de las noches en blanco. Son las mañanas y las tardes lo que hay que promocionar, señor alcalde, lo cual agradecerá mucho la salud física y mental de nuestra juventud.

viernes, 30 de julio de 2010

Los aparcacoches

Esta carta fue publicada el 21 de julio en el periódico 20 minutos

Víctor Delgado
Ahora que tengo coche me he dado cuenta de la mafia que abunda en la calle. Debajo de tu casa, donde antes aparcabas sin problemas, ahora te encuentras con un individuo de dudosa reputación que te anima a darle la voluntad por haberte indicado un sitio que ya habías visto antes, bajo el ‘consejo’ de que tu coche no sufra ningún incidente. Y ante esto, ¿qué podemos hacer? Yo probé a llamar a la Policía, de la que tan sólo obtuve un "no tiene por qué pagarle, si ve que le hace algo a su coche, nos avisa". Puedes encontrarles en cualquier ciudad, mejor vestidos incluso que tú, con su mp4, horario propio y sin impuestos, tan conectados entre ellos que hasta se avisan por walkie. La picaresca española no tiene límites.

lunes, 12 de julio de 2010

Una lección de comportamiento ciudadano

Esta carta fue publicada el pasado martes 6 de julio en el 20 minutos (edición digital)

Mercedes Alvarez
El pasado viernes 2 de julio en el trayecto de la línea 6 que va de Nuevos Ministerios a Manuel Becerra, a las 8 de la mañana, un hombre -que el día anterior en ese mismo itinerario, y en sentido contrario, por la tarde se encontraba pidiendo- nos dio un ejemplo del civismo que cada vez más nos falta a todos. Se dio cuenta de que un joven que iba sentado aparentemente dormido no estaba bien. Nos giramos al oír que le llamaba. ¡Compi, compi, eh, despierta!, comprobando que el chico no respondía por más que le intentaba despertar.

Este hombre anónimo pidió que llamásemos al 112 porque creía que tenía un coma etílico y se encargó personalmente de dar instrucciones para que el Samur viniera a buscarle a la estación de Diego de León. Ayudado por el señor que llamó al 112 bajaron al joven que, con temblores en las piernas, parecía se iba despertando. Los demás nos quedamos en silencio, este hombre que iba pidiendo nos había dado una buena lección de comportamiento ciudadano.

martes, 25 de mayo de 2010

Bambucidios

Hace pocos días publiqué una entrada en la que os contaba la curiosa Casa de Bambú construida en el Ensanche de Carabanchel, pues bien hoy vuelve de nuevo aquí el bambú pero por motivos distintos. No os perdáis esta carta publicada hoy en la edición impresa del 20 minutos.


"Bambucidio" en el Campo del Moro
A.García Orellana.
Campo del Moro, domingo 23 de mayo, 17.00 horas. Dos matrimonios de septuagenarios se adentran en un bosquecillo de bambú, seleccionan un ejemplar de buen tamaño (3 ó 4 metros de altura y 6 cm de diámetro) y, ni cortos ni perezosos, comienzan a talarlo con una navaja. Mi hija de 5 años, a la que he estado sermoneando para que no arranque ninguna flor del parque, los observa boquiabierta.

«Pero hombre, eso no se puede hacer. ¿No les da vergüenza?», les digo. No, no les da. Tras cortar el tronco empiezan a trocearlo tranquilamente para obtener tres bastones. «¡Tenemos permiso del vigilante!»,me espeta una de las señoras. Quince minutos más tarde, observo desde una cierta distancia que un coche de vigilancia del parque se detiene junto al bosquecillo justo en el momento en el que los cuatro ancianos salen de él con sus bastonazos recién hechos.

«¡Ajá!»,me digo. Pues no. El vigilante sale del coche, ignora a los jubilados, se dirige a un chico que está sentado en la hierba con un bebé, le pide que no pise el césped y se marcha. Una de tres:o el guardia no se entera de nada, o realmente les había dado permiso para cortar el bambú, o el joven del césped le pareció más inofensivo que los cuatro septuagenarios (que tenían un aspecto realmente fiero emergiendo del bosque enarbolando sus garrotes nuevos). En cualquiera de los tres supuestos: enhorabuena al vigilante por su magnífico trabajo y a losancianos por su civismo.

martes, 27 de abril de 2010

El arte me confunde

En España somos muy dados a querer saber de todo. Por ejemplo en cualquier tertulia te das cuenta de que todo el mundo dice saber más que nadie de fútbol o incluso de medicina. Hay otros también que pueden soltarte toda una charla sobre las bondades de uno u otro vino aunque algunos de esos no saben distinguir uno de cinco euros de otro de veinte euros. Más de lo mismo sucede en todo lo relativo al arte, hay muchos que con tal de no quedar por debajo de nadie son capaces de hacer cualquier apreciación sobre determinada obra de arte aunque no tengan ni pajolera idea de lo que están viendo. Esto es lo que se cuenta en la siguiente carta, publicada ayer en el periódico ADN.


El arte moderno confunde...
Roberto Pálmer García

Acabo de visitar nuevamente uno de los museos más bellos de Madrid en los que se dan siempre cita los “artistas” más dotados de nuestro tiempo, y de otros también. La flor y nata de la creación y esas cosas. En la cuarta planta, en las primeras dependencias, observé a varias personas fotografiando y compartiendo crítica acerca de unos tablones, escaleras, algunos cubos…

Me llamó tan poderosamente la atención que tuve que constatarlo. Señorita perdone,lo de las primeras salas ¿qué es?, pregunté. La respuesta fue contundente: ¿Cómo? Las paredes están siendo pintadas de blanco, nada más.


No sé si me he explicado con claridad o habré sido demasiado… ¿costumbrista?

lunes, 26 de abril de 2010

Aviso para navegantes

Os dejo aquí una carta que leí el pasado viernes en el 20 minutos. Desconozco lo que aquí se cuenta ya eque no suelo tomar esa línea prácticamente nunca. Por si acaso aquí os la dejo para ver si alguno más conoce el caso.


Argumento para mendigar Mariana Assanova
Soy usuaria de la línea 9 de Metro. Desde hace un año veo a un chico alto, robusto, de unos cuarenta años con una maleta y que mendiga de una manera original: pasea por la estación de Avenida de América o Colombia -transbordo para el aeropuerto-.

Elige mujeres o chicas y les cuenta que en una cafetería de Barajas le robaron la documentación, el dinero, etc. Muestra siempre un billete de cinco euros y pide para comprarse un billete de autobús de veinte euros. Creo que ya es hora de modificar tan emocionante historia.


P.D. Hoy he publicado una nueva entrada en mi otro blog titulada Somos novios. Si os apetece podéis pasar por allí para echarle un vistazo. Saludos

jueves, 15 de abril de 2010

Yes, we want

No hay nada como salir fuera de España para darnos cuenta de que nuestro nivel cultural en cuanto al dominio de otros idiomas, que no sean los propios, es bastante bajo comparado con el de la mayoría de los países europeos. Precisamente ayer leí en el periódico ADN la siguiente carta, que a continuación os transcribo, en la que su autor nos daba otro ejemplo de este hecho.


Richard Brown. Aranjuez (Madrid)
“Yes,we want!”

¡Clamoroso! El mismísimo lema de la Comunidad de Madrid para promocionar su loable pero poco acertado plan de bilingüismo está expresado en un inglés … ¡incorrecto! En un claro intento de imitar el sí gramaticalmente correcto “Yes, we can!” de Obama, los diseñadores de la campaña comunitaria han metido la pata y bien. “Want” es un verbo que siempre requiere alguna palabra detrás: “Yes, we want to”, por ejemplo.

El desafortunado error dice mucho del equivocado enfoque político en cuanto a cómo dotar a las nuevas generaciones de una herramienta profesional y personal tan importante como es el inglés. ¿Cuándo aprenderán las fuerzas políticas de este país a acudir a unos verdaderos expertos para eliminar el lastre del inglés que padece España?

domingo, 7 de marzo de 2010

Los invisibles

La semana pasado comenzó un nuevo programa en Antena 3 (esta noche a las diez) en el que cinco famosetes han de vivir durante unos días buscándose la vida como los cientos de indigentes que cada día malvivien por la capital .

A propósito de este programa, el martes pasado leí esta carta en el 20minutos que a continuación os transcribo:

Diana Pinto
Como voluntaria de una asociación que todas las semanas ayuda a los sin techo en las calles de Madrid y que realmente vive su necesidad de cerca sin necesidad de salir en la tele o tener momentos de gloria con reality shows basura, me gustaría comentar el programa Invisibles de Antena 3.

Me indigna que se utilice la miseria ajena para lograr audiencia y promover a unos pseudofamosso que necesitan tener protagonista de alguna forma. Se les llama voluntarios cuando lo hacen cobrando. Es vergonzoso. Es fácil estar unos momentos en la calle cuando sabemos que un hogar nos espera y es sólo pura ficción delante de unas cámaras de televisión.

¿Cuántos dramas e historias personales de gente sin hogar escucha esta gente famosa a la semana? Las suficientes para irse a casa a dormir tranquilo pensando que me van a pagar por hacerme indigente unas horas. Con estas condiciones todo el mundo quiere ser indigente por unos momentos.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Carta de una molécula de oxígeno

Vivir en una gran ciudad tiene innumerables ventajas de eso no hay duda, pero lógicamente también tiene sus inconvenientes. Uno de ellos tiene que ver con la porquería que respiramos día tras día (sobre la que comemos ya hablaré en otra ocasión). Por desgracia se nos olvidó hace ya tiempo cuál es el significado de aire puro, y a pesar de que el alcalde asegura que Madrid cumple con todos los requisitos de la legislación española y europea respecto a la calidad del aire, y sus niveles de contaminación son como los de otras ciudades europeas esto sólo nos recuerda a lo de "mal de muchos..."

A pesar de que uno de los mayores problemas de polución lo genera el tráfico, los gobiernos municipal, regional y nacional, siguen sin encontrar la tecla que pueda paliar este problema. Es más, cada dos por tres se inauguran nuevas autovías o se desdoblan otras ya existentes por lo que el problema se agrava cada vez más. Ayer, leyendo el periódico 20 minutos, me encontré con una Carta al Director que refleja perfectamente la situación en la que nos encontramos.

Eva Pérez Rodríguez
Carta de una molécula de oxígeno
Estimado señor alcalde: soy una partícula de oxígeno y le escribo porque no tengo con quien jugar. No crea que soy clasista ni nada de eso. No tengo problemas a la hora de mezclarme con el óxido nítrico, los azufres o las partículas de ozono que pululan libremente en su atmósfera.

El problema es que, de un tiempo a esta parte, cada vez me cuesta más encontrarme con mis congéneres. He buscado bajo la boina que cubre su ciudad, pero el dióxido que lo ocupa todo no me deja ver más allá de mis narices.

Así que al final opté por buscar en un pulmón humano.
Y entre nitratos,monóxido y otras sustancias cancerígenas mel levaron a un hospital, donde ¡al fin! comprendí qué había pasado con el oxígeno en esta urbe. ¡Lo guardan todo en botellas!

viernes, 23 de octubre de 2009

El ganado de Callao. El caos vive en Madrid.

Esta semana, al fin, finalizaron las que parecían interminables obras de la Puerta del Sol. Sin embargo en muchos puntos de la ciudad siguen las taladradoras y los socavones siendo los reues. Está claro que para avanzar hay que sufrir contratiempos de este tipo pero hay momentos en los que la paciencia pasa a mejor vida.

A continuación os dejo dos opiniones sobre este tema aparecidos en la prensa. La primera apareció el martes en el 20 minutos y es una Carta al Director titulada el Ganado de Callao, mientras que la segunda, titulada El Caos vive en Madrid apareció publicada en El Mundo el pasado mes de junio, y la firma el periodista Rafael Martínez-Simancas.


Inma Blanco Burgos
Señor alcalde de Madrid, ¿con cuánta frecuencia se pasea usted por el centro de la capital?
Apoyo la creación de calles peatonales en la ciudad, pero ¿se pasea usted, por ejemplo, por Callao, para experimentar personalmente el panorama actual?

Hoy mismo: gente indignada, estupefacta o simplemente despistada recorría estrechos pasos entre la valla y la pared, por las (¡no creoooo!) obras. Igual que, desgraciadamente, se trata al ganado, así andábamosporCallao. Apretados y resignados, como los imbéciles que, al parecer, somos.

Y mientras, ¿qué va resultando de la plaza? ¡Ni una maldita sombra! Al igual que hizo el Ministerio de Fomento en la Puerta del Sol, nos condenan al furioso resplandor del astro en Madrid, sin un triste árbol que alivie el martirio. Diríase que el pueblo de Madrid se ha ganado esta tortura permanente de eternas molestias, de omnipresentes granito y hormigón. Para los paletos de verdad, el verde es atraso; el hormigón, progreso.

Luego espera el alcalde –y lo consigue–que le rían las gracias y las corazonadas.


El caos vive en Madrid
¡Hale!, con un par: todas las obras a la vez. La ciudad es un circo y el alcalde el jefe de pista que anuncia varios números simultáneos. Por un lado los corta-calles, por otro los traga-zanjas, y más allá la pareja de equilibristas que trata de cruzar la Ronda de Atocha sin caer en una alcantarilla. A falta de orquesta que “amenice” tenemos el estrés que “amenaza”. Perfecto cuadro urbano de espantos y sirenas.

Si la paciencia fuera una virtud olímpica entonces nos darían los Juegos. Si creyéramos en la reencarnación, (y no como el niño Osel que después de años viviendo a costa de los lamas ahora dice que no cree en el Tibet), podríamos pensar que Madrid es la ciudad de los muy pecadores. Cuando no son obras son cortes de calles o las consecuencias de los trabajos de poda. La poda es una joda, maravilloso.

Cualquier otra ciudad habría pedido la intermediación de los Cascos Azules para moverse por el barrio, en cambio nosotros resistimos con una capacidad encomiable. Lo de Numancia comparado con el cerco de obras de Gallardón fue un campamento de verano que se alargó unos cuantos meses, una tontería de la época de los romanos que luego inspiró una obra a Cervantes. Aquí quisiera ver el aguante de Escipión ante las taladradoras.

¿Qué necesidad había de iniciar cincuenta obras?, tantas piquetas a la vez parecen piquetes. Y las sierras mecánicas suenan a tableteo de ametralladora antigua, de ahí que las zanjas se vean con temor de trincheras. Busque usted una ruta alternativa que una La Latina con Plaza de Castilla pasando por Helsinki. En todas partes la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, menos en Madrid.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Bolsas caca

Según el Plan Nacional Integrado de Residuos el consumo de nuestras inseparables bolsas de plástico, somos el tercer consumidor europeo de estas bolsas, deberá reducirse para el año próximo en un 50% ya que a partir de entonces irán siendo prohibidas. Este plan ha suscitado bastante expectación entre el público de a pie y lógicamente cada uno tiene su opinión al respecto.

A continuación os dejo tres cartas que aparecían publicadas hoy en las ediciones impresas de tres periódicos. Como podéis ver hay opiniones para todos los gustos, pero ¿tú qué opinas?


Máximo Seligman (ADN)
To be or not to be

Leo preocupadísimo la nota sobre la retirada de las bolsas de plástico de los supermercados y, como siempre ocurre en este país, se trata de un gran negocio: el de las bolsas reciclables, más algo que seguramente tendrán escondido aún en la manga. ¿Cómo haráe l trabajador quer egresa en metro, bus, tren,moto o bici de su trabajo? ¿Deberá llevar su carro de la compra para llenarlo antes de regresar a su casa? ¿Cómo haremos a partir de ahora para llevar los residuos a los contenedores respectivos? Si alguien puede responderme a estas trespreguntas, loagradeceré.


María Teresa Pérez (20 minutos)
Bolsa caca
En este mes de septiembre comenzarán a desecharse por completo las bolsas plásticas de un solo uso en algunos supermercados de Madrid. No obstante, estamos llenos de plásticos por doquier: zapatos, impermeables, juguetes, bolsas de basura (que tendremos que seguir utilizando), mobiliario y muchísimo más. Aunque ecológica, me parece una tarea titánica que no evitará que haya toneladas de plástico en los vertederos. Y, además, quizá no sea ahora el momento más oportuno de emprenderla: la prioridad es mejorar la economía y erradicar el paro, lo demás puede esperar.



Federico Gago (El Mundo)
No sólo hay que reciclar las bolsas de plástico

Aprovechando que es noticia la retirada de las ubicuas bolsas de plástico y su posible sustitución por otras reutilizables, sería aconsejable hacer ver a la sociedad la conveniencia de extender esta iniciativa a los envases de plástico, especialmente los de agua embotellada. Es una lástima ver como en muchos lugares de vacaciones se acumula gran cantidad de estos envases, mezclados con todo tipo de basuras y desperdicios.
Las administraciones deberían dar más facilidades a los usuarios para evitar que sigan reproduciéndose estas situaciones. Todas las medidas que velen por el medio ambiente pueden ser pocas. Además el proceso de reciclaje de estos artículos puede generar nuevos puestos de trabajo en el actual contexto de crisis.
A título personal, me pregunto si los impuestos que pagamos por el reciclaje de vidrio y papel acaban siendo destinados a ese fin.

viernes, 26 de junio de 2009

Antitaurinos y anticorridas

Sé que es un tema que está muy trillado y en el que difícilmente las partes enfrentadas podrán llegar a un acuerdo, pero me apetecía traer hoy hasta aquí una carta que leí en el periódico 20 minutos para ver qué opinión os merece. En ella el autor nos expone las diferencias entre los antitaurinos y los anticorridas.

Roberto Román (22-junio-2009)
A mí me gustan los toros, me gusta ver al animal en la dehesa, correr delante de él, ir a una capea o a un encierro por el campo, estar cerca, llegando incluso a tocarlo, pero siempre respetándolo como se merece. Diferenciemos entre antitaurino (esa persona que está en contra de los toros y de todo lo relacionado con ellos) y lo que yo me considero, anticorridas.

A mí tampoco me gusta verlo sufrir, sangrar y que un montón de gente esté vitoreando a una persona que se esconde detrás de un capote o muleta para engañar al toro. Yo, a todos los antitaurinos, les invito a que vean un concurso de recortes, otro espectáculo taurino donde chavales se enfrentan a un toro a cuerpo limpio, sin engaños y donde al animal no se le tortura ni se le ve sangrar por ningún lado.

Para ser respetado hay que saber respetar, y muchos no son respetuosos, llamándonos asesinos o deseando que un toro pille y empitone a personas como yo, que nos gusta estar cerca de un toro sin hacerle daño. Diferenciemos entre anticorridas y antitaurinos.

viernes, 29 de mayo de 2009

¿Somos sucios los madrileños?

En esta entrada tenía previsto colgar únicamente una carta que había leído en el ADN, uno de los periódicos gratuitos que se reparten por Madrid. Sin embargo, al hacer las fotos para acompañar la carta, me surgió una situación que describo más abajo y que me sirve como perfecto acompañamiento a dicha carta.

El civismo de los madrileños
José García Antúnez (30 - abril - 2009)
A estas alturas de mi vida ya debería estar acostumbrado a ver ciertas situaciones típicas de un paseo por la capital. Ver tirar envoltorios fuera de las papeleras, echar las cáscaras de las pipas al suelo o, simplemente, observar como las aceras están generosamente repletas de escupitajos es, tristemente, el día a día de un transeúnte madrileño. Pero lo que ya no llego a asimilar, a pesar de verlo de forma regular, es el orinar en pleno centro.

Y no digo la típica escena del joven que sale de fiesta y evacúa en el lugar que puede. Me estoy refiriendo a adultos trajeados que hacen sus necesidades en plena calle de la Montera. Parece que el bajarse la cremallera no es un inconveniente para algunos, convirtiendo las vías públicas en improvisados baños. Y es entonces cuando me pregunto si los madrileños estamos perdiendo el poco civismo que, al parecer, alguna vez tuvimos. A veces pienso que no estaría mal empleado decir que Madrid huele a orina, en vez de a ajo.

La cuarta y la quinta foto están hechas en la calle Fuencarral. Tras hacer la primera, y disponerme a hacer la segunda, una mujer de unos cincuenta años me coge del brazo y dice:

- ¿Oiga, por qué ha hecho una foto en el 27?
- ¿Por? ¿Vive usted ahí?

- Pues sí. Vivo ahí.
- La he hecho por lo sucio que estaba. Estoy haciendo fotos en las que se vea toda la suciedad que hay por las calles. Mire ahora iba ahora iba a hacerle una foto a esta papelera.

- ¿Es del Ayuntamiento?
- No.
- ¿Entonces?
- Es que tengo un blog y voy a poner lo sucias que están algunas calles.
- Ya.

- Mire, le enseño la foto, y si ha salido usted la borro y ya está.
- No, no, si no me importa

Como la mujer no se mueve, busco en el móvil la última foto que he hecho y se la enseño.

- Ve, no ha salido
- No, si me da igual si he salido o no. Lo que tiene que hacer usted es poner en el "bló" ese, lo sucia que está esta calle. Más vale que los del Ayuntamiento, en vez de dar tanto la murga con lo del reciclaje, se dedicaran a multar a todos los guarros que están dejando así el barrio.
- Pues sí, está bastante mal todo.

- Y si no, mándeles las fotos y les dice que a ver si hacen algo, que es una vergüenza como está el barrio. ¡Que ya está bien!
- De acuerdo señora.

- Venga, hasta luego.
- Hasta la próxima.

Debo reconocer que entre las obras de peatonalización, las "firmitas" de los grafiteros, los carteles publicitarios y la basura acumulada fuera de los lugares de recogida, la calle Fuencarral deja bastante que desear. Tal y como le dije a la señora, dejo aquí constancia de su queja por si acaso alguien del Ayuntamiento entra por aquí de rebote.

Es lo que tiene el ir haciendo fotos por la calle.

martes, 12 de mayo de 2009

Madrid, antes de 2016

Al fin, ya se fueron. Después de estar unos días dándose una vida a cuerpo de rey, los trece integrantes de la Comisión de Evaluación del COI han abandonado la ciudad. Esperemos que todo el esfuerzo mostrado por nuestras autoridades durante estos cinco intensos días haya merecido la pena y que si así lo merece, Madrid sea la ciudad elegida el próximo 2 de octubre para celebrar los Juegos Olímpicos de 2016.

Sin embargo, para rebajar el sentiemiento de euforia que hay entre nuestros dirigentes y entre muchos madrileños, no está de más leer cartas como la que apareció publicada en el País el pasado miércoles, ya que quizás nos permitan ver las cosas de otra manera.


Madrid, antes de 2016
María Hernández
(L'Hospitalet de Llobregat - Barcelona)

La semana pasada, Madrid presentó la imponente Caja Mágica, un proyecto que confirma la solvencia de la candidatura Madrid 2016 a los Juegos Olímpicos.


Los barceloneses hemos recordado con emoción las palabras que Juan Antonio Samaranch pronunció el 17 de octubre de 1986, otorgando los Juegos a nuestra ciudad. Lo que no sabíamos entonces es que esas palabras inevitablemente conllevarían la inmolación de parte de nuestra memoria. La transformación de la ciudad borró rincones que fueron escenario de nuestra infancia y juventud. Cuando los deportistas se marcharon, quedó una Barcelona que ya había cambiado su identidad.

Por ello, aconsejo a todos los madrileños que amen su ciudad que hagan acopio de recuerdos, imágenes y sensaciones, porque cuando su candidatura resulte elegida habrán ganado, pero también estarán perdiendo. Mucha suerte.

lunes, 30 de marzo de 2009

A vueltas con el transporte público

Siguiendo con las quejas que suelen suscitar los transportes públicos, hoy traigo hasta aquí dos cartas publicadas en el periódico gratuito 20 minutos. En ellas aparecen reflejadas quejas sobre la propuesta del Metro de Madrid para hacer dieta siguiendo sus consejos, así como el trato que algún taquillero, en este caso de la Renfe, dispensa a algunos de los usuarios del tren.

Gimnasia en el Metro
Enrique Gutiérrez Trapero (13-marzo-2009)
Agradecería que no nos tomasen el pelo con la nueva publicidad de metro de Madrid donde nos invitan a hacer uso de las escaleras para hacer ejercicio. Por suerte o por desgracia, obligados nos vemos muy a menudo. Nos falta por oír que la próxima subida de transporte público sea por el servicio de gimnasio que tenemos en las estaciones de metro. Por favor no gasten el dinero en estas cosas, que estamos en crisis.

La burla del taquillero
Alberto del Valle
(19-marzo-2009)
Al viajar en Cercanías de Villaverde Bajo a Getafe el pasado sábado no había nadie en la taquilla de Renfe. Adquirimos los billetes de adulto en la máquina automática. Esperamos a que llegase el taquillero para que nos vendiese el billete de nuestra hija de 4 años. Al llegar, el taquillero nos dijo que la niña no tenía billete de niño, por lo que adquirimos uno de adulto.

En el viaje de vuelta, el taquillero de Getafe nos informó de que los niños no pagaban hasta los 6 años. De vuelta a Villaverde Bajo, tras esperar pacientemente a que apareciera, le pedimos explicaciones al mismo taquillero de lamañana. Nos dijo que le teníamos que llevar el certificado de nacimiento de la niña, y que él estaba para vender y no para informar. Nos negó el derecho a reclamar y nos envió
a atención al cliente de Atocha. Mi opinión es que no estaba en condiciones de trabajar. Me gustaría que los sindicatos de Renfe tomasen nota de estos comportamientos.