El Café Gijón fue declarado en mayo de 2012 "Bien de Interés Cultural". Madrid lo protege frente al cambio de concesión que hubo de su terraza. La cafetería permanecerá definitivamente intacta gracias a las anécdotas que esconde en cada rincón. (Video de "El Confidencial Digital")
Las fotos que cuelgo en este blog son sólo una excusa para mostrar todos aquellos lugares y personajes que por un motivo u otro más me atraen de esta ciudad caótica llamada Madrid. Si quieres seguir leyendo mis historias puedes hacerlo aquí: http://en99palabras.blogspot.com.es/
domingo, 31 de marzo de 2013
sábado, 30 de marzo de 2013
El delirio es puntual
Microrrelato de Rocío Álvarez Marín
Por la acera del Café Gijón pasa todas las mañanas, a las once y diecisiete en punto, una mujer que está loca.
Hoy no ha pasado, y un hombre cuerdo se ha preguntado si acaso el loco no será él, que hace quince años que acude al Café a desayunar, cada mañana a las once, sólo por verla pasar.
viernes, 29 de marzo de 2013
Fernando Trueba y Madrid
El director Fernando Trueba nos habla, desde Hotel Meliá Princesa, del cine y de Madrid.
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lunes, 25 de marzo de 2013
Ava Gardner a punto de aparecer en el Villa Rosa
"El Villa Rosa es uno de los locales flamencos con mayor tradición. Solo contemplando su bonita fachada decorada con mosaicos da la impresión de que va a hacer su aparición Ava Gardner en una de aquellas noches de humo, alcohol, guitarras y toreros."
viernes, 22 de marzo de 2013
Diego Martín y Madrid
El actor Diego Martín nos cuenta desde la terraza del Hotel Ada Palace, en Gran Vía, cómo vivir el verano en Madrid.
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lunes, 18 de marzo de 2013
Las sirenas del Retiro
Para acompañar a estas dos sirenas del estanque del Retiro nada mejor que este microrrelato de Julia Otxoa.
Canción de cuna
De noche, acostada en mi cama, poco antes de entrar dulcemente en el sueño, me gusta escuchar las sirenas de los grandes barcos deslizándose por el mar, saludándose entre ellos o anunciando su entrada a puerto, como sereno lenguaje de entrecruzadas luces y sonidos a través de la oscuridad. Lenguaje cuyos códigos desconozco, pero cuya melodía llena mi ánimo de paz. Conocer que en la ciudad donde vivo nunca tuvo mar, no disminuye un ápice cuanto siento.
viernes, 15 de marzo de 2013
Boris Izaguirre y Madrid
Boris Izaguirre nos desvela desde el callejón de Puigcerdá los secretos del Barrio de Salamanca.
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jueves, 14 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
La Fuentecilla en un camión
Las dos primeras fotos están tomadas en la Plaza Vara del Rey, mientras que La Fuentecilla se encuentran en la calle Toledo.
viernes, 8 de marzo de 2013
Sincronía
(La imagen la tomé ayer en la calle del Espejo, al lado de Ópera)

"Estaban tan acostumbrados a latir juntos que el día que se
paró el corazón del abuelo, al poco el de la abuela se desajustó sin remedio."
Microrrelato de Sara Nieto
jueves, 7 de marzo de 2013
Número 14 de Cuentos para el Andén
Os dejo el enlace al número 14 (marzo de 2013) de la revista Cuentos para el Andén. Por desgracia a partir de este mes la revista solo podrás encontrarla en formato digital. Si quieres leer este número pincha aquí.
viernes, 1 de marzo de 2013
Asfixia
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| (La foto está tomada en un comercio cercano a la Plaza del Dos de Mayo) |
Para acabar la semana os dejo con Asfixia de Juan José Millás.
Asfixia
Busco un libro que me salve la vida, aunque no figure entre los diez mejores del año. Desesperado, entro en la Fnac a la caza de un libro que me salve la vida. Arrastro la desesperación desde la Casa del Libro y sigo con ella hasta La Central, la nueva tienda de los alrededores de Callao. Un libro que me salve la vida, pero del que no me haya hablado nadie todavía, que no haya salido en los periódicos, que no se encuentre entre los diez mejores del año, quizá que ni siquiera se haya publicado, aunque misteriosamente esté ahí, para mí, y nos reconozcamos al instante.
Con la desesperación intacta, abandono la zona y bajo al metro donde una pareja de adolescentes, junto a la máquina expendedora de billetes, se salvan la vida el uno al otro a cuchilladas, si sus lenguas fueran dos cuchillos. Eso es salvarse la vida con desesperación, me digo, mientras la máquina me da un sablazo. Ya en el tren, una mujer ecuatoriana observa con desasosiego la pantalla del móvil a la espera de una llamada, de un mensaje, de un whatsApp que le salve la vida. Y estos que ahora entran a tocar la guitarra están pidiéndonos en realidad que les salvemos la vida. Arriba la gente hace cola frente a los establecimientos de Apuestas y Loterías del Estado para adquirir un décimo, otro, ahora el del Niño, que les salve la vida.
Sálvame la vida, suplican a la lotera, pobre, que despacha la suerte ella misma con el agua al cuello, sin atreverse a gritar socorro por si el socorro estuviera contemplado en la Reforma Laboral como causa objetiva de despido. Hasta los maniquíes de los escaparates, asmáticos perdidos, te piden con desesperación que les salves la vida. Me salve usted la vida, por favor, gritan disimulando el ventolín. Llevamos aquí desde las siete, dice alguien, sin especificar si de la mañana o de la noche, desde la siete, insiste, y no me salva nadie de esta jodida ciudad de un millón de muertos, que decía el poeta.
miércoles, 27 de febrero de 2013
El café de recuelo y la prohibición de la sacarina
A finales del siglo XIX y comienzos del XX, se hizo muy popular en los cafetines de los barrios bajos de Madrid el consumo del llamado café de recuelo que recomendaba don Latino a Max Estrella en “Luces de Bohemia” (“Un café de recuelo te integra”). Se trataba de un café preparado con los restos de otro café anterior, que eran vueltos a cocer.
Normalmente este café, en muchos casos de color indefinido, era acompañado de leche de oveja muy aguada. A pesar de su poco carácter alimenticio este café era autorizado por las autoridades ya que se vendía a un precio muy bajo, acorde con su calidad.
(Imagen tomada del periódico "El Liberal": 26 de mayo de 1894)
El 3 de agosto de 1903 se publicó una real orden que regulaba el consumo de este café. En ella se decía que los posos debían emplearse el mismo día en el que se hacía la infusión primera, y que nunca debería cocerse más de una vez. Destacaba otra de las disposiciones de esta real orden que decía: “Que el resultado de la cocción del residuo del café se mezcle con leche y azúcar, y en modo alguno con sacarina.” Y es que el empleo de este edulcorante estaba entonces muy perseguido por el Laboratorio municipal, y era común leer en la prensa de la época la detención de los dueños de algunos cafetines por “emplear la perjudicial sacarina en la elaboración del recuelo”
lunes, 25 de febrero de 2013
Desnuda en la pecera
Cuando las luces se apagan, y la sala queda a oscuras, comienza su ritual. Primero se retoca el pelo y después va limpiándose la cara, los brazos, el pecho, las piernas, dejando para el final culo y pubis. Cuando al fin se siente limpia, espera a que las horas pasen y vuelvan a abrirse las puertas. Entonces se tumbará en escorzo, haciéndose la dormida, e intentará disolverse en la piedra mientras aguanta otro día más el manoseo de la clientela que disfruta de su cuerpo marmóreo e inerte saboreando un café en “La pecera” del Círculo de Bellas Artes.
Para aquel que no sea de Madrid, o no conozca el Círculo de Bellas Artes le recomiendo este enlace para que pueda entender mejor el microrrelato. Me queda pendiente otra entrada para contar la historia de esta estatua.
domingo, 17 de febrero de 2013
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