
Aunque hoy cueste creerlo ese texto sólo menciona a unos magos persas que guiados por una estrella llegan a Belén donde hallan al recién nacido Jesús y le agasajan con oro, incienso y mirra. Su ascenso a Reyes llega en el siglo III cuando debido a la mala fama que tenían los magos, estos son transformados en Reyes ya que así quedaba mucho más aparente.



El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.
Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".
-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido! -
son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.
El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.

Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.
Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".
-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido! -
son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.
El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.

Bueno, la verdad es que la palabra clave para que se hicieran famosos a pesar de su escasa aparición bíblica es "regalos".
ResponderEliminarEstoy convencida.
Pues eso: que os traigan a toda la familia muchos regalos.
Un abrazo y feliz 2009
Todo sea por los niños y verlos felices, ahora, la Iglesia, que buenos asesores de imagen y agencias publicitarias tenían ya en esa época! Cualquier marca japonesa morirían de envidia por campañas como ésta!
ResponderEliminarTe mando un beso
me encanta, sobre todo el poema de Gloria Fuertes jajaja...esto de los reyes como te dicen la idea es regalos!!!
ResponderEliminarQue te traigan muchas cosas!!
Bueno, no soy mucho de reyes, pero este día es especial ( y no son reyes, tu mismo lo has dicho jajajaj)
ResponderEliminarBesicos
Hoy es tarde y noche de miradas felices, de risas, de poner bien las pegatinas en el coche de bomberos, de pilas alcalinas que terminaran con agujetas, de instrucciones complicadas para juegos que vienen de “made in Japan”…hoy es una noche para ver sonreír con/sin cosquillas a los niños.
ResponderEliminarUn saludo
Está claro que los reyes no vienen para todos de la misma manera.
ResponderEliminarDivertido el poema de Gloria Fuertes y la foto de los reyes en el gimnasio.
Es muy tarde, me van a pillar despierta y no me van a dejar nada.
Buenas noches y felices reyes.
Un beso, Miguel.
Disfrutando de tus fotos y tus textos, se me ocurre pensar que el regalo del año eres tú.
ResponderEliminarQue todo os vaya bien. Un abrazo.
Qué fuerte lo del lavado de imagen de Baltasar! Lo que se puede llegar a manipular la historia, tradición, o lo que sea, a conveniencia de la época.
ResponderEliminarYo creo que es uno de los papeles que mejor representamos, una noche en la cual sale lo mejor de nosotros, la alegría de dar, de obsequiar, de sentir la felicidad de provocar la sonrisa y el goce en otro, aunque ese otro sea nuestro hijo o familiar.
Ojalá tuviésemos tan buenos sentimientos el resto del año.
Un abrazo!
Me ha encantado el poema de Gloria Fuertes.
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