sábado, 3 de enero de 2009

Poltergeist en el Palacio de Cañete

En el 69 de la calle Mayor se encuentra el Palacio de Cañete, un edificio de ladrillo que no destaca precisamente por su belleza, pero que en su momento estuvo en boca de todos por los fenómenos paranormales que allí sucedieron. Todo comenzó en el año 1654 cuando el Marqués propietario del Palacio es asesinado, tras acabar una reunión con Antonio Amada, clérigo de la capital. Delante de las narices del clérigo una espada traicionera mandaba al marqués para el otro barrio.

Inmediatamente fueron conducidos a la cárcel de la Villa (Ayuntamiento de Madrid hasta hace poco tiempo) tanto los criados de la casa como Antonio. Sobre éste recayeron las sospechas más fundadas ya que no fue capaz de manifestar quien había asesinado al marqués, y además se rumoreaba que gustaba de tirarle los tejos a la misma mujer que perseguía el marqués.

Ante esta situación la Iglesia se volcó en defensa de Antonio, pero aunque se removió Roma con Santiago, el clérigo fue sentenciado a morir ahorcado en la Plaza Mayor. En el último momento, ya en el patíbulo, Antonio fue liberado por el obispo y un grupo de frailes que le condujeron al Palacio Arzobispal. Poco le duró la alegría de salvar el pellejo ya que al día siguiente los mandamases de la ciudad le volvieron a detener y le llevaron a la cárcel de la Corte, el actual Ministerio de Asuntos Exteriores.

Finalmente el clérigo muere en el patíbulo, después de ver como eran azotados todos los que le ayudaron a huir. Tras morir se le cortó su mano derecha y se clavó en la puerta principal del Palacio. A partir de entonces Antonio empezó a aparecerse a sus allegados para confesarles que gracias a la gran misericordia divina tan sólo había pasado tres horas en el Purgatorio. Pero esto no acaba aquí ya que el espíritu del marqués empezó a recorrer los pasillos del Palacio pidiendo que el verdadero asesino fuera detenido.

Desde entonces se multiplican los ruidos de cadenas, gritos angustiosos, velas que se encienden y apagan solas y todo tipo de situaciones que puedas imaginarte. Aterrorizada por todo esto la marquesa puso pies en polvorosa, así como los sucesivos inquilinos que allí habitaron.

Años después un criado de los marqueses en su lecho de muerte confiesa que él asesinó al marqués, ya que éste intentaba beneficiarse a su santa esposa. Inmediatamente se desclavó la mano de la fachada, y el espíritu del marqués pareció dormir al fin el sueño de los justos. Sin embargo aún hoy día hay quien cuenta que en algunas lóbregas madrugadas los muebles se desplazan a su antojo y ruidos de todo tipo inundan las estancias del Palacio.

10 comentarios:

  1. A este paso y por tu culpa no vamos a poder pasear por algunos lugares de Madrid si estar acojonados.

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  2. wow... qué interesante... la próxima vez que pase por ahí intentaré fijarme mas en esos ladrillos, y aunque sea de día y con el ruido que hay, agudizaré el oido... por si acaso... ja ja (me encantan estas leyendas)

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  3. ¿Y ésto lo sabe Íker Jiménez? Ya le vemos haciendo cacofonnías hasta en las banderas.

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  4. Me encanta el Madrid de las leyendas negras y las casas encantadas. Si pudiese, me las recorrería todas. Qué historia más interesante!

    Gracias, Miguel!

    Un abrazo.

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  5. me encantan estas historias jajaja...qué majos, ahí te cortan la mano y te la clavan, quedaria buena cuando la quitaron

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  6. Pero, ¿de dónde sacas tanta información?...
    Me encantan las historias con que adornas tus fotografías.
    Feliz Año.

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  7. que historia mas interesante, a este pso me voy a convertir en una erudita de lugares madrileños con pasado sangriento jeje

    salu2

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  8. Interesante leyenda.....

    Que tengas un muy buen 2009!!!!

    Saudiños!!!

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  9. chico, vaya mimo siniestro que has fotografiado ...

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